Críticas del decrecimiento al sistema

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Las críticas del decrecimiento al sistema nacen durante los años 1970 de la conciencia de las consecuencias atribuidas al productivismo de la sociedad industrial, sin importar si ésta sea derivada de un sistema capitalista o socialista, es decir, no sólo es un movimiento anticapitalista sino también es una ideología antiproductivista.[1] Los partidarios del decrecimiento además afirman que este tipo de desarrollo económico se opone a los « valores humanos».[2]

Los defensores del desarrollo sostenible creen que el crecimiento económico es compatible con la preservación de los recursos naturales si se disminuye el consumo energético. En la mayoría de gobiernos de los países industrializados también se ha comenzado a hablar de “políticas de sostenibilidad”,[3] e incluso a tratar de aplicar sus principios.[4] Sin embargo, la teoría que defiende el decrecimiento opina que al aumentar la producción de bienes y servicios necesariamente aumentaría el consumo de recursos naturales, y que si este consumo es más rápido que la regeneración natural, como ocurre actualmente,[5] esta situación nos llevaría al agotamiento de éstos.

Críticas al sistema productivista y sus impactos[editar]

La huella ecológica[editar]

Plantilla:AP

Cálculo de la Huella - Factores considerados:
1. La cantidad de hectáreas utilizadas para urbanizar, generar infraestructuras y centros de trabajo.
2. Hectáreas necesarias para proporcionar el alimento vegetal necesario.
3. Superficie necesaria para pastos que alimenten al ganado.
4. Superficie marina necesaria para producir el pescado.
5. Hectáreas de bosque necesarias para asumir el CO2 que provoca nuestro consumo energético.

Es una herramienta habitual para estimar la desproporción entre recursos disponibles y consumidos. La huella ecológica se define como el área productiva necesaria para continuar el ritmo de consumo de una población determinada.[6]

Huella ecológica por persona y región en hectáreas globales¹ (años 2003[7] y año 2005[8])
Región Población² (2003) Huella ecológica¹ (2003) Población (2005) Huella Ecológica (2005)
MUNDO 6 301,5 2,23 6 476 2,7
Países de ingresos altos 955,6 6,4 972 6,4
Países de ingresos medios 3 011,7 1,9 3 098 2,2
Países de ingresos bajos 2 303,1 0,8 2 371 1,0
¹ hag/persona
² Millones de personas

Así, mientras cada habitante de un país considerado de "ingresos altos" vive con lo que producen 6.4 ha, cada habitante de un país de "ingresos bajos" vive con lo producido por 1 sola ha (de media).

Para entender bien el concepto, veamos un ejemplo: mientras cada habitante de Bangladés vive con lo que producen 0,56 ha, cada norteamericano "necesita" 12,5 ha. Luego cada norteamericano usa un terreno que es 22,3 veces mayor que el que usa un bangladesí. De las 12,5 ha, 5,5 están en Estados Unidos y el resto (7 ha) se encuentran en el extranjero.[9][10]

Según el mismo informe, para el año 2005 se estimó el número de hectáreas globales (hectáreas bioproductivas) por persona en 2,1. Sin embargo, vemos que para todo el mundo, el consumo se sitúa en 2,7. Por lo tanto, al menos para este año (y la tendencia es creciente), estuvimos sobre-consumiendo respecto de la capacidad del planeta: estamos destruyendo los recursos a una velocidad superior a su ritmo de regeneración natural.

Así, globalmente se suele estimar en entre tres y ocho planetas los recursos necesarios para que la población mundial se acerque al nivel de vida actual europeo. Por lo tanto, la única forma de alcanzar la igualdad económica mundial de forma durable sería que los países ricos rebajaran su nivel de vida, es decir decrecieran.

En el supuesto de una progresiva desaparición de los recursos naturales, esta situación llevaría pues a una reducción obligada del consumo. Lo que propone el decrecimiento es una disminución controlada y consciente, anticipándose al cambio para que éste sea lo menos traumático posible.

Sin embargo, el cálculo de la huella ecológica es complejo, y en algunos casos imposible, lo que constituye su principal limitación como indicador. Aunque el valor cuantitativo pueda resultar erróneo su sentido cualitativo se considera correcto.[11]

Consumo y escasez de recursos[editar]

Es sabido que a medida que la economía y la población crezca, la necesidad de recursos pudiera hacerlo también. En el siglo XVIII el economista inglés Thomas Malthus tras su "ensayo sobre el principio de la población" empezó a plantear el problema de escasez frente a superpoblación. Sin embargo, sus pronósticos se vieron empañados tras el auge de la revolución industrial y la era del petróleo barato, no siendo hasta bien avanzado el siglo XX que resurgieron voces que recalcaban este problema como el Club de Roma en el libro "Los límites del crecimiento" e importantes pronósticos de geólogos como el cenit del consumo del petróleo estadounidense de 1970 de M. King Hubbert.[12]

En sus tesis suelen describir una cantidad fija de recursos no renovables que en algún punto se vean escaseados, como es el caso del petróleo,[13][14] diversos metales,[15] el carbón,[16] el gas y el uranio.[17][18][19][20][21] Además se agrega que los recursos renovables también pueden agotarse si son extraídos a un ritmo insostenible durante períodos prolongados, como por ejemplo lo ocurrido en la producción de caviar en el mar Caspio.[22]

De ahí en adelante existe una mayor preocupación sobre cómo la creciente demanda deberá cumplirse tras la disminución de los suministros. Muchos tienen un optimismo puesto en la tecnología para desarrollar sustitutos de los recursos que se puedan agotar. Por ejemplo, algunos ven a los biocombustibles como sustituto del déficit de la demanda después del cenit del petróleo. Sin embargo, otros han argumentado que ninguna de las alternativas podrían reemplazar con eficacia la versatilidad, eficiencia y portabilidad del petróleo.[23]

Los partidarios del decrecimiento sostienen que el descenso del consumo es la única forma de cerrar la brecha de forma permanente. Para los recursos renovables, la demanda, y por lo tanto la producción, también deben ser llevados a niveles que impidan el agotamiento y evite el deterioro ambiental. Avanzar hacia una sociedad que no sea dependiente del petróleo es visto como meta esencial para evitar el colapso societal cuando los recursos no renovables se agoten.[24] "Sin embargo, el decrecimiento no es sólo una cuestión cuantitativa de hacer menos de lo mismo, es también y, más fundamentalmente, alrededor de un paradigmático cambio de orden de los valores, en particular, la reafirmación de los valores sociales y ecológicos y una repolitización de la economía ".[25]

Diversas estimaciones del pico del consumo del petróleo. Fuente: Freddy Hutter, TrendLines.ca.[26]

Efecto rebote o eficiencia anulada por el consumo[editar]

Plantilla:AP Este fenómeno se da cuando se produce un aumento del consumo a causa de la reducción de los límites de utilización de una tecnología, pudiendo ser estos límites monetarios, temporales, sociales... Es decir, que al ser más fácil consumir una unidad de producto (por una mejora cualquiera introducida), aumenta el consumo de éste.

Así, los defensores del decrecimiento postulan un « efecto rebote » sistemático: todo progreso técnico, toda mejora de productividad, en vez de reducir el consumo de materias primas y energéticas conduciría al contrario a un mayor consumo, fenómeno ya estudiado por la Paradoja de Jevons en el siglo XIX.

Por ejemplo, con la revolución informática se pensó en una futura desaparición del soporte papel. Sin embargo, se ha detectado desde entonces un gran aumento en su consumo.[27] Según el proveedor de material de oficina Esselte, la demanda de papel ha aumentado un 40% en las empresas que han adoptado el correo electrónico, ya que los empleados tienden a imprimir los correos electrónicos antes de leerlos.

Otro ejemplo: la industria automovilística. Hoy en día es posible producir vehículos menos contaminantes por unidad de potencia que hace unos años; pero como su número, su potencia, su masa, los kilómetros recorridos y los habitáculos climatizados aumentan, la contaminación que producen aumenta también.[28] El mismo argumento se emplea al referirse al reciclaje cuyos efectos, aunque importantes, no son siempre suficientes para compensar el aumento de la producción de desechos por habitante.

En palabras de Serge Latouche: « las disminuciones del impacto y contaminación por unidad se encuentran sistemáticamente anuladas por la multiplicación del número de unidades vendidas y consumidas.».[29]

Efecto rebote o paradoja de Jevons
Los primeros coches gastaban más gasolina por las mismas distancias recorridas, pero en aquel entonces tan solo eran unos pocos vehículos, representando un gasto mínimo de energía.  
Los coches actuales gastan menos gasolina por las mismas distancias recorridas, sin embargo, actualmente ya son millones de autos en el mundo, implicando un gasto enorme de energía.  

Deuda del crecimiento, explotación del Sur y el planeta[editar]

Plantilla:VT Para los decrecentistas el problema no es la pobreza de los países del Sur, sino que lo es la mal entendida “riqueza” y el consumo excesivo de los países del Norte.[30] Estos países han llevado a una situación límite la cuestión de sostenibilidad del planeta, en el que una tierra por sí sola ya no es suficiente.[30] Así pues, la mayor parte del Norte sobrepasa en más de una tierra la huella ecológica, siendo el caso estadounidense, uno de los más extremos, con 12,5 Ha per cápita durante el año 2005. Por otro lado, el 20% de la población mundial, la que goza de las mayores riquezas, consume el 85% de los recursos naturales.[31] Dicho de otra forma, la mayor parte de los países del Norte han tomado "prestado" de los países del Sur y del planeta tanto recursos como mano de obra desde hace siglos, lo que ha llevado a distintos autores decrecentistas a reconocer a los países del Norte como deudores de crecimiento para con los países del Sur y con el planeta. Algunos han considerado que tal deuda debería incorporar un conjunto de deudas definidas a partir del estudio del impacto del modelo de crecimiento occidental:[30]

  • Deuda económica, donde el crecimiento del Norte se ha dado debido al intercambio desigual con el Sur.[30]
  • Deuda histórica, donde el crecimiento del Norte se ha estado dando desde la colonización hasta las múltiples formas renovadas de dominación para con el Sur (neocolonialismo y globalización).[30]
  • Deuda cultural, donde el modelo de crecimiento del Norte ha destruido culturas y los estilos de vida en los países del Sur.[30]
  • Deuda social, donde el crecimiento del Norte ha impactado en las condiciones de vida, de salud, y de derechos humanos de las poblaciones del Sur.[30]
  • Deuda ecológica, donde el crecimiento del Norte ha impactado en el planeta y en los países del Sur debido a las emisiones de dióxido de carbono, la biopiratería, los pasivos ambientales y la exportación de residuos.[30]

Según afirman los decrecentistas, el impacto al planeta se traduce como efecto invernadero, la desregulación del clima, la pérdida de la biodiversidad y la contaminación. Como consecuencia de lo anterior ocurriría una degradación de la salud humana, en mayor medida en los países pobres, incluyendo la flora y de la fauna, ocasionando entre estos efectos adversos como esterilidad, alergias, malformaciones, etc.

Críticas al sistema económico mundial[editar]

Gráfica propuesta por François Schneider que muestra el círculo infernal del consumo.[32] En contraposición a la ideología del crecimiento como opción verde del neoliberalismo y del desarrollo sostenible, los decrecentistas apuntan a que precisamente es el mismo crecimiento y su consumo los causantes del desgaste ecológico y social. Fuente: François Schneider (février 2002) Point d'efficacité sans sobriété Mieux vaut débondir que rebondir (en francés), Silence No. 280.[32][33]

Crítica de los instrumentos de medida de la economía[editar]

Plantilla:VT Los partidarios del decrecimiento (y reputados economistas, como el premio nobel Joseph Stiglitz[34]) opinan que la búsqueda, por parte de los economistas, de un instrumento de «medida de la riqueza» (tanto por razones políticas como científicas), les ha conducido a tener en cuenta sólo las riquezas medibles, es decir los bienes y servicios que se pueden comprar y vender en el mercado, y que tienen así un valor monetario. El índice empleado por excelencia para medir el progreso de una economía es el PIB, que sin embargo no tiene en cuenta aspectos como el bienestar de la población ni el valor y conservación de los ecosistemas.

Ejemplificando sobre las limitaciones del PIB, para Jean Gadrey y Florence Jany-Catrice una nación pudiera tener el mismo PIB si retribuyese un 10% de sus riquezas para destruir y otro 10% para reconstruir que una nación invirtiendo ese mismo 20% de sus riquezas en educación, cultura o salud.[35] Mientras tanto, el economista Serge Latouche expone que se obtiene generalmente resultados de crecimiento cero o negativo si a las estimaciones de la reducción de la tasa de crecimiento se toman en cuenta los daños causados al medio ambiente y todas sus consecuencias sobre el «patrimonio natural y cultural».[36][37][38]

De estas diferencias entre el concepto de riqueza y su cuantificación por el PIB, pueden resultar críticas de los medios de medir la riqueza más que cuestionar la noción de crecimiento, que es el objeto de la teoría del decrecimiento. Sin embargo, nos permiten comprender que el criterio de creación de riqueza según el cual ésta aumenta al crecer el PIB, es erróneo.

Decrecimiento y desarrollo sostenible[editar]

El decrecimiento se opone tanto a la economía liberal y productivista como a la noción de desarrollo sostenible. Desarrollo y sostenibilidad serían, hoy por hoy, incompatibles. Todo el planeta aspira a alcanzar los niveles de vida occidentales (con el 20 % de la población del planeta consumiendo el 85% de los recursos naturales). Por lo tanto el desarrollo no podrá ser sostenible. En el mismo orden de ideas, Latouche crítica el término de desarrollo sostenible, que considera simultáneamente oxímoron y pleonasmo, es decir, o es desarrollo o es sostenible pero no los dos.[39]

Según muchos ecologistas, el desarrollo sostenible ha pasado a convertirse en un argumento que utilizan los gobiernos y las propias multinacionales para demostrar que tienen en cuenta los efectos medioambientales a la hora de tomar decisiones, de forma que se ha transformado en la máscara para aparentar un respeto inexistente, o al menos insuficiente (como por ejemplo[40] o[41] o el Protocolo de Kyoto) con el entorno. A pesar de su postura no radicalmente pro-decrecimiento, para Mari Carmen Gallastegui (premio Euskadi de Investigación 2005), aunque la concepción original de sostenibilidad tuvo la virtud de enviar el mensaje de preservación del medio ambiente y la cohesión social, apunta que ahora se le pone el adjetivo sostenible a absolutamente a todo y, al final, no significa nada.[42]

Sistema monetario actual y crecimiento indefinido[editar]

Plantilla:VT

Alegoría del sistema de dinero deuda..

Con la derogación del patrón oro, el único límite para la creación de dinero "mediante la promesa de pagarlo" es el dinero preexistente. Por tanto, dado que el dinero se crea de cero con una deuda igual, el pago de todas las deudas supondría la desaparición de éste. Sin embargo, los intereses hacen que la deuda total sea mayor que el préstamo, por lo que es imposible, con el sistema monetario actual, que la totalidad de las deudas sean pagadas.[43][44][45]

Esta ingeniería social, nacida dentro de la era del petróleo barato,[44] es parecida a la metáfora del burro y la zanahoria, en la que el burro corre indefinidamente tratando de comer la zanahoria que nunca sería alcanzada, de la misma forma que las sociedades deberían crecer indefinidamente tratando de pagar una deuda que en teoría nunca sería pagada. Así el sistema se fundamenta en el supuesto de que el crecimiento material sería perpetuo sin contar que los recursos del planeta son finitos.[44][45]

Decrecimiento y capitalismo[editar]

Plantilla:AP Por lo explicado en los párrafos anteriores, el capitalismo y una eventual reforma decrecentista chocarían frontalmente. El primero busca la acumulación infinta de capital así como las ganancias sin un fin determinado.[46] Según Carlos Taibo a mi entender, por sí solo, el proyecto de decrecimiento es anticapitalista. El capitalismo no puede resistir una lógica económica que reivindique reducciones en la producción y el consumo.[47]

Referencias[editar]

  1. Eric Dupin (2009) La décroissance, une idée qui chemine sous la récession le Monde diplomatique. Consultado el 27 de mayo de 2012 «Con la crisis medioambiental y el cuestionamiento del valor trabajo, la idea de un casamiento entre anticapitalismo y antiproductivismo avanza»
  2. Como expresa Serge Latouche, en la introducción de su libro La déraison de la raison économique
  3. Matas, Jaume, (2002). [1]. Consultado el 1 de julio de 2008
  4. Sirvan como ejemplos el caso reciente de Galicia: [2] o la Ley para el Desarrollo Sostenible del Medio Rural de 2007 en España: [3].
  5. La ONU ya advertía en 1972: ’’Los recursos no renovables de la Tierra deben emplearse de forma que se evite el peligro de su futuro agotamiento y se asegure que toda la humanidad comparte los beneficios de tal empleo.’’, Declaración de la conferencia de las Naciones Unidas sobre el medio humano (Reunida en Estocolmo del 5 al 16 de junio de 1972)
  6. http://www.footprintnetwork.org (inglés) o Mathis Wackernagel y William Rees, Nuestra Huella Ecológica, LOM, Santiago de Chile, 2001, http://www.ulibros.cl/estudio/huella_ecologica.htm
  7. Datos obtenidos de footprintnetwork, también publicado en http://assets.panda.org/downloads/living_planet_report.pdf;. Versión española: ver http://www.footprintnetwork.org/newsletters/gfn_blast_0610.html]
  8. Datos obtenidos de Data sources (en inglés)
  9. «Médicos Descalzos (ONG) España - Desarrollo sostenible y huella ecológica».
  10. Sin embargo, el cálculo de la huella ecológica es complejo, y en algunos casos imposible, lo que constituye su principal limitación como indicador. Aunque los "números" puedan resultar erróneos, su sentido cualitativo se considera correcto. Por ejemplo, El mundo suspende en desarrollo sostenible: extracto de un artículo de la revista Science dónde se cita como instrumento de medida del consumo de los bienes, consultada el 4 de noviembre de 2008
  11. Extracto de un artículo de la revista Science dónde se cita como instrumento de medida del consumo de los bienes El mundo suspende en desarrollo sostenible, consultada el 4 de noviembre de 2008
  12. M. King Hubbert, (March 7-8-9, 1956) [Nuclear Energy and the Fossil Fuels http://www.hubbertpeak.com/hubbert/1956/1956.pdf]; Presented before the Spring Meeting of the Southern District, American Petroleum Institute, Plaza Hotel, San Antonio, Texas. Consultado el 23 de abril de 2010
  13. Sempere, Joaquim. El final de la era del petróleo barato. Icaria Editorial, 2007. pp. 232. ISBN 8474269474. http://books.google.com.mx/books?id=ZriGyB3CxXoC&printsec=frontcover&source=gbs_v2_summary_r&cad=0#v=onepage&q=&f=false. Consultado el 9 de febrero de 2010. 
  14. Oilscenarios.info (2009). «What is the future of world oil production?» (en inglés) (hipertexto). Consultado el 9 de febrero de 2010. «"A variety of factors have been implicated as important in the oil debate. Some see the debate as geologists vs economists, supply-side economics vs demand-side, or environmental activists vs corporation."».
  15. (en francés) [4], consultada el 29 de octubre de 2008
  16. International Energy Outlook 2007 Chapter 5 Coal, consultada el 29 de octubre de 2009
  17. Uranium 2007: Resources, Production and Demand. OECD Publishing, 2008. pp. 420. ISBN 9264047662. http://books.google.com.mx/books?q=+bibliogroup:%22Uranium:+Resources,+Production+and+Demand%22&source=gbs_metadata_r&cad=8. Consultado el 9 de febrero de 2010. 
  18. CrisisEnergética.org; Amadeus (2009). «¿Hay suficiente uranio para una expansión nuclear?» (hipertexto). Consultado el 9 de febrero de 2010. «"La principal de ellas es la falta de contrastación geológica de que las previsiones de extracción del mineral sean efectivamente viables.Una cosa son las reservas existentes de cualquier mineral, y otra las posibilidades cuantitativas y temporales de su explotación. En este análisis no hemos tenido en cuenta dichas limitaciones."».
  19. CrisisEnergética.org; Amadeus (2009). «¿Cuando se agotarán las actuales reservas de uranio?» (Adobe reader). Consultado el 9 de febrero de 2010. «"En el resto de los supuestos, el fin de los reservas se alcanza antes de esa fecha. El 2061, en la hipótesis BAJA 1, el 2078 en la BAJA 2, el 2051 en la ALTA 1, el 2063 en la ALTA 2 y el 2071 en la ALTA 3."».
  20. OECD. Uranium 2005: Resources, Production and Demand. OECD Publishing, 2006. pp. 388. ISBN 9264024263. http://books.google.com.mx/books?id=9gslXrUYA0gC&printsec=frontcover&dq=%22Uranium+2005%22&cd=2#v=onepage&q=&f=false. Consultado el 9 de febrero de 2010. 
  21. adnmundo.com (2006). «Uranio: tantas reservas como voces en contra» (hipertexto). Consultado el 29 de octubre de 2008. «"Las reservas de uranio garantizan la provisión de energía nuclear durante 150 años, según un informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). Activistas contra la producción nuclear desacreditan el estudio."».
  22. Bardi, U. (2008) 'Peak Caviar'. The Oil Drum: Europe. http://www.energybulletin.net/node/46143
  23. McGreal, R. (2005) 'Bridging the Gap: Alternatives to Petroleum (Peak Oil Part II)'. Raising the Hammer. http://www.raisethehammer.org/index.asp?id=119
  24. Energy Bulletin. (Oct 20, 2009). Peak Oil Reports. Consultado el 23 de abril de 2010
  25. Fournier, V. (2008). Escaping from the economy: politics of degrowth. International Journal of Sociology and Social Policy. Vol. 28:11/12, pp 528-545.
  26. Freddy Hutter. «TredLines.ca» (en inglés). Consultado el 15 de febrero de 2010.
  27. . Consultado el 26 de agosto de 2008.
  28. «El Efecto Rebote de los mal llamados “coches ecológicos”». Consultado el 22 de marzo de 2010.
  29. Latouche, Serge, La apuesta por el Decrecimiento, p. 46 
  30. 30,0 30,1 30,2 30,3 30,4 30,5 30,6 30,7 Giorgio Mosangini (2007). «La deuda del crecimiento, Col·lectiu d'Estudis sobre Cooperació i Desenvolupament». Consultado el 26 de abril de 2010.
  31. Informa realizado por la ONU publicado en 1998 con datos de 1995 [5], consultada el 20 de octubre de 2008
  32. 32,0 32,1 François Schneider (février 2002) Point d'efficacité sans sobriété Mieux vaut débondir que rebondir (en francés), Silence No. 280, Consultado el 14 de abril de 2010.
  33. [6] Web de François Schneider con artículos técnicos sobre el decrecimiento (en francés)
  34. «Cuestiona Stiglitz efectividad del PIB para medir crecimiento de los países». La Jornada (9 de enero de 2008). Consultado el 22 de marzo de 2010.
  35. Gadrey, Jean (2005) (en francés). Les nouveaux indicateurs de richesse. La Découverte. pp. 21. «si un país retribuyese un 10% de su riqueza a personas para que destruyeran sus bienes, hicieran agujeros en las carreteras, destrozaran vehículos, etc., y empleara otro 10% para arreglar esos desperfectos, pues este país tendría el mismo PIB en el que ese 20% de su riqueza se empleara en mejorar la esperanza de vida, aumentar los niveles de educación y mejorar las actividades culturales y de ocio» 
  36. cifras en Le Monde del 22 de noviembre de 1991 «si se intenta evaluar la reducción de la tasa de crecimiento tomando en cuenta los daños causados al medio ambiente y todas sus consecuencias sobre el "patrimonio natural y cultural", se obtiene generalmente un resultado de crecimiento nulo e incluso negativo. Los Estados Unidos gastaron en 1991, 115 mil millones de dólares, o sea el 2.1% de PIB para la protección del medio ambiente. El Clean Air Act aumentó este costo en 45 o 55 mil millones de dólares por año»
  37. Kempf, Hervé (en francés). L'économie à l'épreuve de l'écologie. Hatier. «El World Ressources Institute, por su lado, intentó mediar la tasa de crecimiento en caso de que se tomasen en cuenta las punciones sobre el capital natural con una óptica de desarrollo durable. Para Indonesia, corrigió la tasa de crecimiento entre 1971 y 1984 del 7.1 al 4% anual, y esto considerando solamente 3 elementos: la destrucción de bosques, la disminución en las reservas de petróleo y gas natural, y la erosión del suelo.» 
  38. Latouche, Serge (2003). Decrecimiento y post-desarrollo. El viejo topo. pp. 62. 
  39. Latouche, Serge (2008). La apuesta por el decrecimiento: ¿cómo salir del imaginario dominante?. Icaria Editorial. ISBN 8474269849. http://books.google.com.mx/books?id=E_3qkEVY83AC&printsec=frontcover&dq=la+apuesta+por+el+decrecimiento&cd=1#v=onepage&q&f=false.  Consultado el 26 de abril de 2010
  40. críticas al Gobierno andaluz: «Ecologistas en Acción destapa la hipocresía "ecológica" de Chaves y su gobierno» (14 de enero de 2008). Archivado desde el original, el 2 de diciembre de 2015. Consultado el 22 de marzo de 2010.
  41. críticas referidas al día sin coche,«Ecologistas en Acción ve "contradicciones" entre discursos de movilidad sostenible y políticas de uso del coche» (21 de septiembre de 2006). Consultado el 22 de marzo de 2010.
  42. ««El desarrollo sostenible es un término que se pone a todo y no significa nada»» (Entrevista). El Correo (2006). Consultado el 22 de marzo de 2010. «el desarrollo sostenible se ha convertido en un término que se pone absolutamente a todo y, al final, no significa nada. En su concepción original tuvo una virtud: decirnos que teníamos que cuidar el medio ambiente y la cohesión social, que la economía debía ser próspera para garantizar renta suficiente para todos. Pero ahora se le pone el adjetivo sostenible a todo. (…) La naturaleza nos marcará unos límites que deberemos obedecer. Y es cierto que la tecnología nos ofrecerá cierta sostenibilidad. Fíjese en los alimentos: en lugar de besugo del Cantábrico ya no sé qué comemos. Pero al final deberemos imponernos unos hábitos de consumo y de producción que tengan en cuenta los límites de la naturaleza. ¡A no ser que nos queramos cargar el planeta!».
  43. Paul Grignon (2002) Money as Debt, Consultado el 8 de mayo de 2010.
  44. 44,0 44,1 44,2 Chris Martenson (2009) The Crash Course, Consultado el 8 de mayo de 2010.
  45. 45,0 45,1 Federico Demaria, Daniel Jiménez (5 de abril de 2010). «El decrecimiento como alternativa al desarrollo sostenible». Consultado el 28 de abril de 2010. «Si vamos al centro de la cuestión, hay un problema muy concreto del sistema financiero, y es que el crecimiento económico requiere siempre un proceso de endeudamiento. Estas deudas se generan porque los bancos privados ofrecen créditos a un determinado tipo de interés, lo cual permite a su vez la creación de dinero artificial. De hecho, alrededor del 95% del dinero en circulación es creado directamente por los bancos a través de créditos sin que haya un respaldo de dinero real detrás. Por tanto, nuestra primera propuesta debe ser eliminar este sistema del dinero deuda. El crédito debería ser respaldado por dinero real para que el sistema ya no pueda crear deudas de la nada. Por ejemplo, a través de la introducción de un moneda local sin intereses que no genere deuda. Esta moneda también es una herramienta muy eficaz para relocalizar a su vez la economía, lo cual es muy positivo desde un punto de vista ecológico, ya que siempre es mucho más eficiente la producción y el consumo a nivel local, y además permite la generación de trabajo a escala local.».
  46. Alejandro Nadal (25/07/10). «Crecimiento cero y capital». Sin Permiso.
  47. Taibo, Carlos (25 de noviembre de 2008) Conferencia sobre Decrecimiento enmarcada dentro de las jornadas "¿Como te defiendes tú de la crisis?" de CNT-Córdoba. Consultado el 13 de mayo de 2010 ¡Ojo!, que el decrecimiento en las actividdes económicas debe traducirse en el crecimiento de algunas actividades. ¿En qué estoy pensando? En algunas que tienen que ver con la satisfacción de las necesidades insatisfechas, y no con el sobre-consumo y el despilfarro. En aquellas que tienen que ver con la preservación del medio ambiente, con el bienestar de las generaciones futuras, con la salud de los consumidores y con las condiciones de trabajo. El proyecto de decrecimiento en este ámbito tiene que combinarse con un proyecto claro de redistribución.

Registro de importaciones[editar]